Perfectamente imperfecta


Querido diario:


Segundo día de clase, nueva ciudad, nuevas amigas, nuevos profesores y todo un año de experiencias por vivir. La primera vez que conozco a mis compañeras, casualmente, en lo que menos me fijo es en su físico, todas me parecen que tienen algo especial, y que por eso nos hemos juntado en un mismo lugar con unos mismos objetivos. Los nervios todavía están a flor de piel, yo siempre cuidadosa con cada una de mis palabras, y de repente, llega un profesor que te rompe los esquemas y quiere que expreses lo que es para ti la belleza. Choque de pensamientos y dudas: ¿digo lo que pienso o lo que quieren escuchar?


Pues creo que la belleza va de la mano de la esencia de cada persona y sus acciones. Una persona que es bella, lo debe ser tanto por dentro como por fuera, y demostrarlo no solo con su apariencia física sino con sus acciones. George Sand sigue en la línea de mi pensamiento que lo expresa a través de este poema:

“La belleza exterior no es
más que el encanto de un
instante. La apariencia
del cuerpo no siempre es
el reflejo del alma”

Creo que deberíamos fijarnos menos en la fachada de una persona, en un cuerpo, ya que, por desgracia, con el paso del tiempo, se acabará marchitando. Creo que esto se aprende con el paso del tiempo, y acabas fijándote en otras cualidades de las personas y lo que pueden aportar a tu vida porque yo no miro con los ojos, sino con el corazón.


La belleza es perfectamente imperfecta depende de los ojos con que mires. 



Silvia Román

Comentarios