¿Apariencia o gusto?
¿Qué tienen en común estas dos
imágenes? El accesorio de moda de la temporada: el cinturón de la marca de moda
Gucci con su característico logo en color plata. ¿En que se diferencian? La
imagen de la izquierda es la modelo Kendall Jenner con el cinturón valorado en
350€. A la derecha una imagen de una chica con una imitación del cinturón. ¿Su
precio? 25,95€ en una página web china.
Los medios de comunicación se han
vuelto locos en encontrar imitaciones del cinturón de 350€ para que todos sus
seguidores puedan tener a su alcance uno. Hay imitaciones como la de la imagen
de arriba que es prácticamente igual, y otras que no tanto. He aquí algunos
ejemplos de las noticias de la que los medios de comunicación se han hecho eco:
Y así una larga lista de medios que
aportan información sobre cómo encontrar a mejor precio ese cinturón de Gucci
tan famoso. Debemos tener claro que los medios escriben según el interés que
tengan los lectores, pero, ¿por qué comprar una imitación? ¿Por qué no comprar
otro cinturón por 25,95€ que no tenga un logo de una famosa marca de lujo?
¿Quieren aparentar algo que no son o realmente es por el simple hecho de que
les gusta?
Según el estudio publicado en W Radio, "España es el cuarto país de la Unión Europea donde más productos falsificados se interceptan, sólo superado por Alemania, Italia y Grecia". Además, indica que el "12,4% de los consumidores mayor de dieciocho años declara haber adquirido al menos un producto falsificado durante 2012".
Según el estudio publicado en W Radio, "España es el cuarto país de la Unión Europea donde más productos falsificados se interceptan, sólo superado por Alemania, Italia y Grecia". Además, indica que el "12,4% de los consumidores mayor de dieciocho años declara haber adquirido al menos un producto falsificado durante 2012".
Teniendo
en cuenta todos estos datos, a la única conclusión que llegamos es que si
podemos engañar a las personas haciéndoles creer que tenemos un poder
adquisitivo más elevado de lo que realmente tenemos, nos vamos a sentir mejor
con nosotros mismos. ¿Por qué? Porque se valora más un producto de lujo que uno
de mercadillo, sencillamente porque a cada marca se le asocian unos valores, y
esos valores a la gente que los compra.
Todo
esto conlleva a grandes pérdidas monetarias en el sector del lujo.
Falsificar hace daño. Tanto, que sólo
en 2013, último año contabilizado a nivel global, el impacto de esta práctica
alcanzó en todo el mundo los 338.000 millones de euros. En la Unión
Europea los productos falsificados supusieron el 5% de las importaciones totales,
equivalentes a 85.000 millones y en España, donde existen datos más recientes,
de 2015, se incautaron bienes valorados en más de 767 (Aduriz, 2017).
En mi
opinión, creo que todo el mundo debería tener derecho a poder acceder a las grandes
marcas de lujo, pero, es cierto, que los precios, en ocasiones son
desorbitados. Por lo que no debemos frustrarnos por lo que no tenemos, si no
saber valorar lo que de verdad tenemos. Sí como en este caso, no podemos
acceder a la compra de un accesorio tan caro, intentemos comprar otro producto
que satisfaga nuestras necesidades.
Creo que debemos ser
conscientes de que lo que llevamos no nos debe definir, sino, nosotros con
nuestros propios hechos y acciones definirnos a nosotros mismo.
Cree en ti, y no necesitaras de
nada ni de nadie para que los demás te valoren.
¿Y tú,
qué opinas?
Silvia Román
Bibliografía:
Ø
Aduriz,
Iñigo, 2017. ¿Cuánto nos cuestan las falsificaciones? Cambio 16. Cambio financiero. Fuente: https://www.cambio16.com/actualidad/cuanto-nos-cuestan-las-falsificaciones/m
(Consultado: 12/11/2018).

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